
Hace unos días ví esa película, a pesar de la repulsión que siento por Jim Carrie y que no podía dejar de pensar que en cualquier momento haría una de sus muecas espantosas y hasta ahí llegaría mi posibilidad de seguir viéndola, la ví!
En todo caso más allá de mis aprehenciones con el actor, me pareció buena la película, no haré una crítica de cine, sólo quiero repasar las emociones que me trajo verla.
Agosto no es un mes fácil para mí y mi familia si de recuerdos se trata. Este mes se cumplen 21 de la muerte de mi papá, cosa que es aún un gran trabajo entender, aceptar y vivir con eso.
Al ver la película, al comienzo pensé...qué bueno sería poder olvidar algunos hechos de mi vida, pero terminé pensando que en el fondo no es así, recordar es bueno, la memoria es uno de los temas que me apasiona, en realidad no quiero olvidar, incluso las cosas que en algún momento considero negativas, con el tiempo siempre me traen algún aprendizaje y eso es lo bueno de recordar.
Quiero recordar por ejemplo los días en que era una niña feliz, fui profundamente feliz hasta los ocho años!
Vengo de una familia muy humilde, pobre en realidad. Mi casa era muy pequeña, pero estaba rodeada de plantas, animales, frutas y verduras, todo bajo en cuidado de mis abuelos. Se puede decir que todo lo que comí cuando niña era fruto de la tierra donde vivía. Mis amigos eran los conejos, un par de gatos y un perro que para mí era gigante, se llama Quintín.
Recuerdo como mi abuelo preparaba la tierra con el abono para luego sembrar, dos granitos de maiz y tres de poroto, porque el poroto es una enredadera y se trepaba por la vara de choclo.
Yo ayudaba a mi abuelo en esos menesteres y después había que regar y cuidar que los caracoles no se comieran las siembras. Sacabamos cantidades increíbles de caracoles, que después mi abuelo vendía a un restoran...guacala decía yo, mientras pensaba que había gente que disfrutaba de los caracoles como un majar. Hasta ahora nunca he comido ni conejos, ni caracoles, cómo he de comerlos si eran mis mejores amigos?
No quiero olvidar esas cosas. Este mes será para recordar, será una forma de decir que amo a mi padre y a mis abuelos, no creo que exista un cielo, pero sé que de alguna manera ellos son parte de lo que yo soy y eso me llena de amor.
9 comentarios:
Los recuerdos positivos o negativos siempre hacen bien. El tener en mente las dificultades vividas nos hace enfrentar los desafíos futuros con una mirada distinta, no sé si a ti te pasa, al menos a mi si. Ánimo y fuerza, un abrazo
hecho de menos el color de tu pelo.
J@no.
Animarse a compartir esto con el mundo... vaya.
Creo que es muy cierto aquello que las personas mueren realmente cuando se las olvida.
Saludos,
si parece que es cierto...recordar es bueno, lo terrible es quedarse pegado añorando el pasado.
Nadiezhda
La niñez es lo mejor. Nos hace recordar lo buenas personas que podemos llegar a ser.
Bueno, yo vi la película también y me quedé con la sensación de que algo faltó...en fin.
Creo que los recuerdos por malos que sean, son importantes para poder aprender y a la larga recordar (valga la redundacia) con cariños...como lo haces tú.
Un abrazo
Si! la foto es mía. Tenia un año creo.
Que bueno que hayas visto la película
Aquella película tuvo los mismos efectos en muchos. Tanto que con unos compañeros de la U, nos fuimos en una volá existencial hablando de los recuerdos, la memoria y tema de "cerrar círculos" en nuestra vida.
Es imposible tener una "spotless mind".
Besos
C.
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