jueves, junio 30, 2005

Encontrar lo que amas


Visitando la página de Roberto me encontré con una cita del discurso de Steve Jobs, fundador de Apple, en la ceremonia de graduación de la Universidad de Stanford, puedes leer el discurso completo en el blog de Fernando Flores. Lo recomiendo, no se lo pasen de largo.
Cuando vi el epitafio de Roberto pensé que se había muerto y le había dado la clave de su blog a alguien para que posteara su muerte o estaba posteando desde eso que algunos llaman más allá.

Pero me encontré con algo mucho más apasionante que me remeció. Hablar de lo corta que es la vida y de cómo la vivimos es algo que he pasado por alto. Hace un tiempo que ando sin pasión, dejando los días pasar.

Me doy cuenta que si yo no provoco los cambios, no van a pasar... y quiero hacerlo, no quiero ser una burócrata, no quiero pasar los años marcando tarjeta de entrada y salida de un trabajo que me hace infeliz.

En estos días de cesantía he tirado curriculum a destajo, pensando sólo en que tengo que conseguir dinero para pagar cuentas, alimentarme, ir al cine de vez en cuando y tomarme un café o una cerveza con los amigos. Pero saben, yo quiero algo más que dinero, quiero sentir que de verdad soy más ambiciosa que eso, quiero saber del valor que le puede traer a otros lo que yo hago. Eso me importa mucho.

Quiero sentir la pasión de levantarme, mirarme al espejo y decir que soy feliz en lo que hago cada día.

Esto lo llevo, de igual forma, al plano del amor de pareja, porque en ese espacio también he dejado que las cosas pasen, como si yo no fuera dueña de lo que hago o dejo de hacer. Y de verdad que hoy decido hacerme cargo, más allá de cualquier ideal, de los cuentos del principe azul y esas cosas, lo que quiero es hacerme cargo de la relación que quiero construir. Hacerme cargo, suena fuerte, tal vez sienta el peso de esta frase en algún momento pero es lo que quiero. No quiero sentirme víctima de nada, no quiero ser muleta de nadie y que nadie cargue conmigo. Quiero poner pasión, amor, poesía a mi vida y decir que vivo este día a concho,como si fuera el último.

Quiero reencontrarme con las cosas y las personas que amo y mirar de frente mis debilidades y grandezas y poder sonreir con todo eso.

jueves, junio 16, 2005

La mamá de mi mamá

Estoy cansada, no tengo ganas de levantar un pie, quiero tirarme en la cama y mirar el techo sin pensar en nada.
Me perdí el día Internacional de los Bloggers, pero bueno, estaba en una misión que no podía dejar de lado. Mi madre está enferma, aún no sabemos qué es exactamente lo que tiene, mañana con los resultados de los cerros de exámenes que se hizo iremos a la consulta...espero tener alguna respuesta.
Pero mi diagnóstico es pena crónica, vivir tantos años triste, esperando a alguien que no volverá nunca, no es sano para nadie. Hace 21 que mi papá murió...No, no murió, lo mataron y mi madre aún lo espera, no sé cómo ayudarla a salir de esa tristeza, para mí no ha sido fácil, son años de aprender a aceptar lo que sucedió y saber que sus ideales eran tan importantes como nosotros, que su manera de luchar contra la dictadura no fue gratuita, que el costo fue demasiado alto tal vez, pero para él era importante luchar. Creo que la aceptación es la única manera de poder seguir, y hablo de aceptar, no de resignarse, porque no estoy dispuesta a la resignación.
Pero veo que mi madre por un lado sí se resignó, clausuró la posibilidad de tener una pareja, hacer la vida sin él, sin su recuerdo. Y por otro lado la veo como a una niña, que necesita cariño y se enferma para llamar la atención (dirán que soy injusta tal vez, pero así la veo, no me juzguen) y le da la pataleta cuando no la toman en cuenta. Me siento la mamá de mí mamá.
Estoy cansada, pero la amo y la voy a cuidar hasta que esté mejor, sólo espero que esté dispuesta a estar mejor.

viernes, junio 10, 2005

BICICLETUDA

Hace un año más o menos comencé por motivos de salud ( unos rollitos de más) y económicos (unas lucas de menos) a utilizar la bicicleta como mi principal medio de transporte.
En mis recorridos por la ciudad he descubierto por qué hace unos años surgió un movimiento ciudadano llamado "Furiosos ciclistas". Realmente terminas furioso al ver el poco respeto que tienen los automovilistas por este noble y descontaminante medio de transporte.
Trata de andar por Providencia en bici, si no terminas con un infarto cerebral, serás mi ídolo.
Yo opté, como no me queda otra que circular por esa calle y otras similares, por pasar por la vereda, claro que eso no queda exento de inconvenientes, sabrán que existen los peatones y que nos les agrada que un aparato de dos ruedas interrumpa su acelerada circulación.
Bueno, no todo es malo, sino, no insistiría en tan magna tarea. También hay momentos de profundo placer al pasear en bicicleta. Hasta hay gente que me saluda y me sonrie. Y por supuesto existe la solidaridad entre los bicicletudos (como somos denominados en la página www.furiosos.cl).

Ej: Hace un par de meses iba yo un tanto distraída, lo reconozco, bicicleteando por Suecia con Pocuro, cuando me dispongo a atravesar la calle y un auto se me viene encima. Intento esquivarlo y doblo bruzcamente, casi caigo al suelo...ufff que susto.
Por supuesto, en cuanto recupero el equilibrio, empiezo a expresar mis sentimientos de repudio al conductor: Ohhh, señor imprudente, cómo puede usted pasar de esa manera, sin darse cuenta que intento pasar con mi humilde medio de transporte! exclamé (las verdaderas expresiones no serán vertidas en esta oportunidad). Ante mi sorpresa, el conductor del vehículo, detiene el auto, se baja y me pregunta como estoy, mientras sube la bici a la vereda. Yo estupefacta, lo miro y reconozco su cara, era uno de esos actores, tan guapísimos que los fabrican ahora, de teleserie chilensis. Ahí, obvio, puse cara de boba y le dije: no te preocupes, estoy bien...tome la bici y seguí mi camino. Después, unas cuadras más allá, pensé...debería haber alaraqueado un poco, pero no se me ocurrió hasta entonces. Para otra vez será. Claro que no me voy a andar tirando a los autos para que un chico guapo me rescate...o sí?
Ya sabrán más de mis paseos, ahora estoy viendo la páginan de furiosos ciclistas para ver en qué líos me puedo meter ahora. Ya les contaré.

miércoles, junio 08, 2005

Obsesiones tecnológicas

Cuando tenía cinco o seis años en mi casa ni siquiera había teléfono y nunca pasó nada...nunca hubo una emergencia, a nadie le pasó nada y si pasaba algo se solucionaba a otro ritmo, nunca vi a mi papá o a mi abuelo estresados por no poder ubicar a alguien.

Poco a poco fui viendo que a mi vida llegaban aparatos que permitían comunicarse cada vez más inmediatamente con otras personas. Primero el teléfono fijo, ese negrito o beige que tenía un disco al centro...mientras crecía, veía que cambiaba el modelo, la tecnología, pero la función era la misma, marcar...esperar a que te contesten y hablar...si es que la persona a la que llamabas estaba en casa.

Pero en los últimos años todo ha cambiado demasiado rápido, ya no sé en qué año obtuve mi primer celular o cuándo cree un e-mail por primera vez. Lo qué si sé es que hoy no puedo vivir sin ellos y que incluso estoy a años luz de otros seres con sus súper accesorios tecnológicos en los que escuchan música, sacan fotos y que hasta les avisa cuándo deben ir al baño.

Por mi parte ando pegada al celular, los mensajes de texto son un vicio...
Y de Internet ni hablar...hoy estuve sin conexión un par de horas y casi entré en desesperación. El correo, el msn y ahora el blog...Ayyy! si no los tengo al alcance de la mano qué hago? ya no puedo vivir sin ellos.

Eso sí, no puedo negar que es muy agradable desaparacer un par de días, irse a algún lugar sin meterse a un cyber café y apagar el celular. Que tus amigos, jefes y parientes no tengan idea dónde estás metida, desconectarse, no existir en este mundo on line...por un rato... Claro!